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Gabriel García Márquez
Biografía de Gabriel García Márquez
Gabriel José de la Concordia García Márquez (nacido en 6 de marzo de 1927 en Arataca, Colombia) es un novelista colombiano, escritor de cuentos, guionista y periodista. García Márquez, también conocido como "Gabo", es considerado uno de los autores más significativos del siglo XX. En 1982, fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura. Abandonó sus estudios universitarios de derecho para emprender una carrera periodística. Desde muy temprano, García Márquez no mostró inhibiciones en su crítica de la política ejercida en Colombia, así como en otros países. En 1958, se casó con Mercedes Barcha, y tienen dos hijos, Rodrigo y Gonzalo.
García Márquez inició su carrera como periodista, y ha escrito muchas obras de no ficción e historias cortas que han sido muy aclamadas. Pero este escritor colombiano es más conocido por sus novelas, como Cien años de soledad (1967) y El amor en los tiempos del cólera (1985). Sus obras han logrado los elogios de la crítica literaria y el éxito comercial, sobre todo por la popularización de un estilo literario denominado como realismo mágico, que utiliza elementos y circunstancias mágicas insertados en situaciones reales. Algunas de sus obras se ubican en un pueblo ficticio llamado Macondo y uno de sus principales temas es el de la soledad.
Los padres de Gabriel García Márquez, Gabriel Eligio García y Luisa Santiaga Márquez, se mudaron a la ciudad colombiana de Barranquilla en enero de 1929, y el pequeño Gabriel García Márquez se quedó en Aracataca. Fue criado por sus abuelos maternos, doña Tranquilina Iguarán y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía. Cuando tenía ocho años, su abuelo murió, y se trasladó con sus padres a Barranquilla, donde su padre era dueño de una farmacia.
Cuando sus padres se enamoraron, su relación se encontró con el rechazo del padre de Luisa Santiaga Márquez. Gabriel Eligio García no era el hombre el coronel había previsto que conquistaría el corazón de su hija: Gabriel Eligio, quien se convertiría en el padre de Gabriel García Márquez, fue un conservador con reputación de un mujeriego. Gabriel Eligio cortejó a Luisa con serenatas de violín, poemas de amor, innumerables cartas, e incluso con mensajes telegráficos después de que su padre la enviara fuera con la intención de separar a la joven pareja. Sus padres lo intentaron todo para deshacerse de este tenaz pretendiente, pero él siempre regresaba, y era evidente su hija se había comprometido con él. La familia de García Márquez finalmente capituló y les concedió permiso para casarse. La tragicómica historia de su cortejo sería más tarde relatado en El amor en los tiempos del cólera por parte de su hijo Gabriel.
Dado que los padres de García Márquez estuvieron ausentes durante sus primeros años de vida, la influencia de sus en su desarrollo inicial fue muy fuerte. Su abuelo, a quien García Márquez llama "Papalelo", fue uno veterano liberal en Guerra de los Mil Días. El coronel era considerado un héroe por los liberales de Colombia y era muy respetado, y fue muy conocido por su negativa a permanecer en silencio sobre las masacres del plátano que se llevaron a cabo el mismo año en que García Márquez nació. El coronel, a quien García Márquez ha descrito como su "cordón umbilical con la historia y la realidad", fue también un excelente narrador. Él impartía lecciones a García Márquez con la única ayuda de un diccionario, le llevaba al circo cada año, y fue el encargado de presentarle el hielo a su nieto, un "milagro" encontrado en la tienda de la United Fruit Company. Asimismo, siempre repetía a su nieto la frase "no te puedes imaginar cuánto pesa un hombre muerto", recordándole que no hay mayor carga que la de haber matado a un hombre, una lección que García Márquez, más tarde, integraría en sus novelas.
Las ideas políticas de García Márquez se vieron muy influidas por las historias de su abuelo. En una entrevista, García Márquez le dijo a su amigo Plinio Apuleyo Mendoza, "mi abuelo el coronel era un liberal. Mis ideas políticas probablemente provienen de él porque, en lugar de contarme cuentos de hadas, él me regalaba terribles relatos de la última guerra civil protagonizada por los libre pensadores y anticlericales que se alzaron contra el Gobierno conservador". Eso influyó en sus opiniones políticas y en su literatura, fuertemente marcada por una oposición contra el status quo tanto de Colombia como contra el imperialismo norteamericano. La abuela de García Márquez, Doña Tranquilina Iguarán Cotes, también desempeñó un papel influyente en su educación. García Márquez se inspiró en ella por la forma en que “trataba lo extraordinario como algo perfectamente natural”. Su casa estaba llena de historias de fantasmas y premoniciones, augurios y signos. Según el escritor colombiano premiado con el Nobel, su abuela fue "el origen de la mágica, supersticiosa y sobrenatural visión de la realidad". García Márquez disfrutaba de la forma única de su abuela de narrar historias: no importaba cuán fantástico o improbable era el objeto de sus narraciones, ella siempre lo contaba como si fuera la verdad irrefutable. Se trata de un estilo deliberadamente inexpresivo que unos treinta años más tarde influirá sobre la novela más popular de su célebre nieto: Cien años de soledad.
En 1940, García Márquez dejó a su familia, que se había trasladado un año antes a Sucre, a fin de comenzar su educación secundaria en el colegio jesuita de San José en Barranquilla. En San José, publicó por primera vez en la revista escolar Juventud. En una visita a sus padres en Sucre se reunió con Mercedes Barcha, una estudiante de baile, y supo enseguida que quería casarse con ella nada más finalizar sus estudios. En 1943, se le concedió una beca para asistir al Liceo Nacional de Varones de Zipaquirá, una ciudad al norte de Bogotá. Durante este período, Gabriel García Márquez se dedicó a leer una amplia variedad de clásicos europeos, además de autores españoles y literatura colombiana.
Después de su graduación en 1947, comenzó a estudiar derecho en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá. Mientras tanto, García Márquez diseñó un programa de auto-lectura. La Metamorfosis de Franz Kafka "en la falsa traducción de Jorge Luis Borges" fue un trabajo que lo inspiró particularmente. A García Márquez le fascinaba la idea de que cualquiera podía escribir literatura de una forma más que aceptable pero con un estilo nada tradicional y muy semejante al que utilizaba su abuela para contarle historias: “insertar eventos extraordinarios en un marco ordinario y relatar esas anomalías como si fueran simplemente un aspecto de la vida cotidiana”. Poco después publicó su primer cuento, La tercera resignación, aparecido el 13 de septiembre de 1947 en el diario El Espectador.
Aunque su pasión era la escritura, continuó en la escuela de derecho para complacer a su padre. Durante los disturbios de Bogotá del 9 de abril de 1948, la universidad cerró indefinidamente y su pensión fue incendiada y, por tanto, García Márquez se trasladó a la Universidad de Cartagena. En 1950, abandonó la idea de convertirse en un abogado para centrarse en el periodismo. El escritor colombiano se trasladó de nuevo a Barranquilla para escribir en el periódico El Heraldo. Aunque García Márquez nunca terminó la universidad, la Columbia University de Nueva York le otorgó un doctorado honorario de letras en 1971.
Entre 1948 y 1949 Gabriel García Márquez escribió para el diario El Universal de Cartagena. Más tarde, desde 1950 hasta 1952, escribió una columna con el nombre de "Septimus" para el periódico local El Heraldo de Barranquilla. Durante este tiempo se convirtió en un miembro activo del grupo informal de escritores y periodistas conocidos como el Grupo de Barranquilla, una asociación que supuso una gran la motivación para su carrera literaria. En este momento, García Márquez también se introdujo en la obra de escritores como Virginia Woolf y William Faulkner, sobre todo las técnicas narrativas del segundo. El ambiente de Barranquilla le proporcionó al premio Nobel una educación literaria y le proporcionó una perspectiva única sobre la cultura del Caribe. De 1954 a 1955, García Márquez permaneció en Bogotá y escribió regularmente para El Espectador, diario en el que publicaba sus críticas de cine (en este periodo nació su interés por el séptimo arte).
En 1994, junto con su hermano Jaime y con el abogado Jaime Abello, creó la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, que tenía como objetivo ayudar a jóvenes periodistas a aprender su oficio con maestros como Alma Guillermoprieto y Jon Lee Anderson, así como estimular nuevas formas de hacer periodismo. García Márquez, a día de hoy, sigue siendo el presidente de la fundación.
Por lo que respecta a su matrimonio, desde que Gabriel García Márquez conoció a Mercedes Barcha tenían claro que se casarían nada más terminar sus estudios. En 1958 se casaron finalmente y al año siguiente nacía su primer hijo, Rodrigo García, que se ha convertido en director de cine y televisión. En 1961 la familia al completo viajó en autobús por el sur de Estados Unidos y, finalmente, se establecieron en la ciudad de México. Gabriel García Márquez estaba interesado en conocer el sur de los Estados Unidos porque esta zona había servido de inspiración a William Faulkner. Tres años más tarde la pareja tuvo a su segundo hijo, Gonzalo, nacido en México y actualmente diseñador gráfico.
Sin lugar a dudas, la obra más célebre de Gabriel García Márquez es su novela Cien años de soledad. Desde que el autor colombiano tenía dieciocho años, siempre había querido escribir una novela basada en la casa de sus abuelos donde él creció. Sin embargo, no encontraba el tono apropiado y descartó la idea hasta que un día la respuesta le vino a la mente de forma repentina mientras conducía el coche, cargado con su familia, camino a Acapulco. Dio media vuelta y regresó a casa, para poder comenzar a escribir. También vendió su coche para que su familia tuviera dinero para vivir durante el tiempo que él dedicaría a escribir, pero la novela le tomó mucho más tiempo del que esperaba: escribió todos los días durante dieciocho meses. Su esposa tuvo que pedir comida a crédito en la carnicería y la panadería, así como pedir al propietario que les acumulara nueve meses de alquiler. Afortunadamente, cuando el libro fue finalmente publicado en 1967 se convirtió en su mayor éxito comercial: Cien años de soledad. Esta novela es la crónica de la historia de varias generaciones de la familia Buendía desde el momento en que fundaron el pueblo Macondo (inventado por García Márquez), a través de sus tribulaciones, los casos de incesto, los nacimientos, las defunciones…
Esta novela fue muy popular y condujo a García Márquez al Premio Nobel, así como al Premio Rómulo Gallegos en 1972. Se llegó a decir de ella que es "la primera obra de literatura desde el Libro del Génesis que debe ser de lectura obligatoria para toda la raza humana". Sin embargo, García Márquez admite no comprender completamente el éxito de este libro: "La mayoría de los críticos no se dan cuenta de que una novela como Cien años de soledad es un poco una broma, llena de guiños a los amigos cercanos”.
Después de escribir Cien años de soledad, García Márquez regresó a Europa, esta vez con su familia, y vivieron en Barcelona (España) durante siete años. El reconocimiento internacional que García Márquez obtuvo con la publicación de esta novela dio lugar a que actuase como mediador en varias negociaciones entre el gobierno colombiano y la guerrilla, entre ellos las actuales organizaciones de las FARC y el ELN. La popularidad de su escritura también le condujo a establecer amistad con poderosos líderes políticos, incluyendo al ex presidente cubano Fidel Castro
También debido a su fama y su oposición abierta contra el imperialismo de Estados Unidos, fue etiquetado por este país como subversivo y las autoridades de inmigración le negaron durante muchos años el acceso. Sin embargo, después de que Bill Clinton fuera elegido presidente, éste levantó la prohibición y afirmó que Cien años de soledad de García Márquez era su novela favorita. Es más, una calle en el este de Los Ángeles, California, lleva su nombre.
En 1999 se le diagnosticó a García Márquez un cáncer linfático. La quimioterapia proporcionada por un hospital de Los Ángeles funcionó y la enfermedad entró en remisión. Este hecho llevó a García Márquez a empezar a escribir sus memorias. En 2002, tres años más tarde, publicó Vivir para contarla, el primer volumen de una trilogía biográfica.
En 2004 publicó Memoria de mis putas tristes, una historia de amor entre un hombre de noventa años y una concubina pubescente. Este libro causó controversia en Irán, donde se prohibió después de la cifra inicial de 5.000 ejemplares impresos y vendidos. En mayo de 2008, a pesar de que García Márquez había declarado "haber acabado con la escritura", se anunció que el autor estaba terminando una nueva novela, "una novela de amor" de la que todavía se desconoce el título. Sin embargo, en abril de 2009 su agente, Carmen Balcells, dijo a la prensa chilena que era poco probable que escribiera de nuevo.
Cine
Los críticos suelen describir el lenguaje de García Márquez y, por ende, su literatura como muy visual o gráfica, y él mismo explica que cada uno de sus relatos se inspira en "una imagen visual". Todo esto, unido a su amor por el cine, convergen en una relación fructífera entre su literatura y la gran pantalla, a la que han sido adaptados muchos de sus textos. Asimismo, García Márquez es crítico de cine, fundó y sirvió como director ejecutivo del Instituto de Cine de La Habana, fue el director de la Fundación de Cine de América Latina y ha escrito varios guiones.
En 1982, García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura "por sus novelas y cuentos, en la que lo fantástico y lo real se combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación, que refleja la vida de un continente y sus conflictos". Su discurso de aceptación fue titulado "La soledad de América Latina". De esta forma, Gabriel García Márquez se convirtió en el primer colombiano y el cuarto latinoamericano que ha ganado un Premio Nobel de Literatura. Después de convertirse en Premio Nobel, García Márquez dijo a un corresponsal: "Tengo la impresión de al darme el premio han tenido en cuenta la literatura del subcontinente y me lo han otorgado como una forma de premiar a la totalidad de esta literatura.”
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